info: info@hmmigracion.com

Omar, el cubita, una historia de esperanza

Omar es un ciudadano cubano que migró hace menos de dos años a Estados Unidos. Es profesional y tiene estudios de maestría en ingeniería. Durante muchos años trabajó como ingeniero mecánico al servicio de su país; fue asignado a muchas delegaciones que viajaban por diferentes países ofreciendo servicios profesionales cubanos. A pesar de esto, no recibía un salario digno y tampoco lo recibía en forma completa, el 70% de su salario era depositado al Banco Nacional de Cuba y el 30% restante se lo entregaban a él directamente. Obviamente esta situación es inviable para cualquier persona en cualquier parte del mundo.

Estando en una misión cubana en Venezuela, le dieron ciertas ordenes que iban en contra de sus principios. Sin pensarlo dos veces y en un acto de valentía y extrema determinación decidió huir de la misión. Sus sueños de libertad y dignidad por primera vez fueron más grandes que sus miedos. El día que escapó tenía muy poco dinero en su bolsillo, tuvo que tomar buses, pedir aventones en el camino; le toco esconderse pues estaba siendo buscado tanto por el gobierno venezolano como por el gobierno cubano. Vivió en la calle, en la selva, en bosques, en casas desocupadas, comió residuos de la basura, etc. Como pudo, después de estar casi tres meses escondido pero al mismo tiempo tratando de moverse, pudo llegar a la frontera con Colombia.

Su objetivo era llegar a Estados Unidos, pero sabía que no podía lograrlo sin dinero. En Colombia estuvo trabajando casi un año, vivió en diferentes ciudades del país y tuvo todo tipo de trabajos, en plazas de mercado, en restaurantes, ayudando a camioneros, etc. Cuando tuvo algo de dinero ahorrado emprendió su viaje hacia Centro América.

Para el gobierno cubano él fue catalogado como un delincuente. En Colombia, por ser cubano, todo el mundo lo tildaba de guerrillero. No tenía documentos ni acceso al sistema judicial del Estado. Fue perseguido, amenazado y expulsado por los paramilitares y no podía denunciar. Tampoco tenía forma de acudir a una embajada o consulado cubano para hacer valer sus derechos. Estaba realmente pasando malos momentos.

Cruzó la selva del Darién caminando. Ahí vivió sus peores pesadillas, tuvo que darse de cuenta de la muerte de decenas de personas, vio madres sufriendo con sus menores hijos. Vivió de cerca la tragedia del tráfico humano, padeció las enfermedades de la selva, estuvo secuestrado por bandas paramilitares que operan en esta zona. Con la ayuda de Dios logró llegar a Panamá. Estuvo en un albergue unos días y cuando se recuperaron las heridas que tenía en sus pies por la caminada y otras enfermedades, emprendió su camino hacia el norte.

Viajó por Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras y México. Este recorrido lo hizo caminando o en buses intermunicipales. En estos países fue retenido por oficiales de policía y de migración. Finalmente llegó a Ciudad Juárez y de ahí cruzó la frontera con El Paso. Se entregó a la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos. Dice que recibió un muy buen trato, que se pudo bañar después de mucho tiempo, que pudo volver a comer decentemente. Afortunadamente, salió del centro de reclusión en menos de un día. Le dieron una forma I-220A.

Infortunadamente su fecha de entrada a Estados Unidos no le permitió utilizar esta forma para aplicar a Ajuste Cubano. Es decir, Omar no tenía forma de demostrar que ingresó legalmente a Estados Unidos. Después de explorar varias opciones, Omar llegó a la oficina de HM Migración. El sabía que podía aplicar a un asilo y buscaba una organización que le ayudara con todo el tema de la preparación de sus formas. Había un pequeño problema: contactó a sus preparadores de documentos, cuando le faltaba casi un mes para cumplir su año de ingreso. La oficina realmente hizo una labor meteórica y logró meter su aplicación de asilo faltando unos días para que se le venciera el año.

Omar es un hombre alegre a pesar de todas sus adversidades. Esta alegría y su forma positiva de ver cada circunstancia de vida, rápidamente fue contagiando a todo el equipo. Omar llegó a la oficina con la idea de aplicar a su asilo, tenía su historia de miedo creíble en la cabeza pero recolectar las pruebas que probaran su declaración era realmente un desafío. No podía tener mucho contacto con Cuba pues al ser considerado “desertor” básicamente no podía pedir copia de sus certificados laborales ni de sus documentos personales. Con la misión en la que estuvo en Venezuela tampoco podía hacer mucho. Pero como él decía: “yo siempre dejo las puertas abiertas y la gente a mi me coge mucho cariño”.

Hizo sus malabares y un día llego a la oficina con todos los documentos que él consideraba pertinentes para probar su declaración. Su disciplina también ayudó mucho en esta labor. En enero del año 2023 radicamos su asilo ante USCIS (United States Citizenship and Immigration Services) ya que no tenía asignada Corte o fecha de presentación ante Juez de Migración. Ese mismo mes de enero le llegó su recibo de presentación de asilo (I-797C), en febrero hizo su presentación de huellas. En junio de 2023 cumplía los 180 días para su permiso de trabajo.

Cuando se llegó la fecha para aplicar al permiso de trabajo, la oficina HM Migración le contactó para iniciar con el trámite. Dentro del valor que se cobra por la aplicación del asilo, también se incluye el valor del permiso de trabajo; así que este trámite ya estaba pago. Abrimos su cuenta online en la página web de USCIS, reunimos la documentación y el 19 de junio subimos su aplicación. Le informamos a Omar que con suerte, a final de año le iban a llegar sus documentos de Social Security y Permiso de Trabajo. Omar ese día dijo: “no señora, mis documentos llegan en menos de un mes”.

El 28 de junio le informaron que su aplicación había sido aceptado. Tiempo récord. El 5 de julio su tarjeta de seguro social y de permiso de trabajo llegaron a su casa. Omar realmente es un hombre afortunado, que supo rodearse de los mejores preparadores de formas de migración y en menos de 10 días tuvo sus documentos para trabajar.

Related posts

1 comment